martes, 25 de diciembre de 2012

Belisario Roldán el poeta Nacional


Belisario Roldán nació en Buenos Aires, Argentina,el 16 de septiembre de 1873 y falleció en Alta Gracia, el 17 de agosto de 1922. Fue político, orador, autor teatral, periodista argentino.
Realizó estudios secundarios el el Colegio Nacional Central, ingresó a la Facultad de derecho en 1889 y se doctoró en Jurisprudencia en 1896. Militó en las filas de la Unión Cívica Nacional y fue elegido diputado nacional en 1902. Fue nombrado miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua.
Dejó como legado cinco libros de poemas: La senda encantada, Bajo la toca de lino, Letanías de la Tarde, Llamas en la noche y Poesías completas. También cuenta su obra con dos tomos de narrativa,Cuentos de amargura (1917) y Las venas del arrabal (1920). Como dramaturgo ha escrito, El rosal de las ruinas, El puñal de los troveros (1921), Los contagios(1915), Luz de hoguera, Cosas de París entre un total de 29 obras.
Fue un gran orador, en 1909 se le encomendó asistir a la inauguración del monumento al general José de San Martín en Boulogne-sur-Mer (Francia), donde pronunció una recordada pieza oratoria que comienza: "Padre nuestro que estás en el bronce".
Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires.
Una calle en Gonzalez Catán, una en la ciudad de Buenos Aires,otra en la ciudad de Zarate pcia de Bs As y otra en la de Mar del Plata llevan el nombre Belisario Roldán en homenaje a su labor
Triunfal
Hubo de todo en el romance aquel...
Flores, celos, amor, llantos, excesos;
Y un día. un día sin luz, en uno de esos
amargos días del invierno cruel.

-Es preciso-dijiste- poner el
punto final a nuestros muchos besos...
Debo partir y parto... dejo ilesos
tu corazón, Poeta y tu troquel.

No supe que decir... Tu voz tenía
una extraña inflexión desconocida
y eres dueño sin duda de tu vida...
Además, mi bohemia impenitente
según es lo normal y lo corriente,
estaba trasudando altanería...

Nos dimos el adiós de un modo triste...
Tú bajaste los ojos, yo la frente:
Hubo un silencio largo; gravemente
sonriendo tus labios. y partiste.

Cuando ya lejos hacia mí volviste
la faz turbada, dolorosamente.
atravesó los oros del poniente
un adiós postrimer que no dijiste...

Mas escucha, mujer, lo que sentí...
Sentí bajo el arrullo del pañuelo
remoto que agitaba; un consuelo
que en un instante serenó mi mal;
-sentí que tu existencia inmaterial,
prófugamente se quedaba en mí

¡Qué vale que el destino se la lleve
-pensé entonces irguiéndome en la playa-
ni que a otras tierras ignoradas vaya
ni que otras fuentes del amor abreve!

¡Qué vale que su pie nervioso y leve,
musa traviesa de mi ciencia gaya,
errando sin cesar bajo la saya
busque la senda del olvido aleve!

¡Qué vale que del vaso huya el jazmín
si se ha trocado el vaso en la redoma
donde yacen su espíritu y su aroma!

¡Qué vale que te alejes, fugitiva,
si suspensa a una rama siempre viva
has quedado hecha flor en mi jardín!

(Belisario Roldán)

lunes, 17 de diciembre de 2012

LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION Y EL CEIN HOMENAJEARON AL TANGO EN SU DIA


Asseff, Soldan, Dominguez, Valle y Gaby
En un emotivo encuentro a lleno total, por iniciativa de Alberto Asseff quien contó con la colaboración del Secretario de Relaciones Institucionales del Centro de Estudios de los Intereses Nacionales(CEIN) Don José Valle, se rindió homenaje al día nacional del Tango en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso. Al comienzo del encuentro, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Julián Domínguez expresó que “quiero decirles que he viendo a Silvio Soldán me vienen recuerdos de todo aquello que hace patria.  Silvio Soldán, con su extraordinario desempeño, en ‘Grandes Valores del Tango’, marcó a varias generaciones y forjó nuestros valores y nuestra propia identidad. Para nosotros no debe haber algo más propio que el Tango, que hace a nuestra propia identidad cultural. Agradezco a todos los presentes aquí, en especial al diputado Asseff quien es el que ha llevado esta iniciativa adelante y a los artistas presentes y esperamos con este homenaje haga brillar mucho más  los colores celeste y blanco de nuestra bandera Argentina”.
Gaby “la voz sensual del tango” entono las estrofas del himno nacional argentino. Luego el diputado  Alberto Asseff expresó su agradecimiento al presidente de la Cámara Julián Dominguez y expresó que “que el Salón de los Pasos perdidos abra las puertas a este acto de homenaje al Tango, significa lo que esencialmente le corresponde a esta casa, tener las puertas abiertas a todo lo que exprese lo nuestro y si algo hay que nos identifica, sin duda  es el Tango”, expresó el legislador.
Valle,Asseff,Lavie y Dominguez
 “Leopoldo Federico, Raúl Lavié, Silvio Soldán, cada uno de los que están aquí, todos contribuyen a que nuestra música esté más arraigada y compenetrada con nuestra identidad”. “Quiero agradecer a José Valle, quien es el que organiza y vertebra toda esta convocatoria que nos permite estar reunidos hoy.  Me encuentro muy feliz  hoy y agradezco también a las diputadas Linares y Fadul por su presencia y al profesor Luis Alberto Cabrera, de nuestro partido UNIR de la provincia del Chaco por haberse acercado a este gran homenaje”. 

“Quiero también agradecer al presidente  de la Cámara por su generosidad y por estar hoy aquí. La presencia de él tiene el significado sincero de que verdaderamente ama el tango. Viva el Tango y viva la Patria”. 
Valle, Asseff,Dominguez y L.Federico
El elenco brindó su talento musical está compuesto por Carlos Morel, Gaby “La Voz Sensual del Tango”, Nora Roca, Vanina Mazzara, el bailarín Jesús Velázquez junto a Mariana Castro González, Patricia Malanca, Francisco “Pancho” Britos, Geraldine Trenza Cobre, Valeria Cotado, Eduardo Rotela, Florencia Albanesi, “Siete Cuerdas” (dúo compuesto por Ximena Giménez y Christian Fresno) y Norberto Vogel; la conducción estuvo a cargo de Juan Imperial.
G.Blanc
El Centro de Estudios de los Intereses Nacionales – CEIN _distinguió por su trayectoria en dicha ocasión a  Horacio Salgan, Raúl Lavié, Guillermo Blanc, Ángeles Ruibal, Juan Carlos Godoy, Oscar Ferrari (in memoriam), Silvio Soldán, Ricardo Ostuni, Gabriel Soria, Nestor Pinsón, Ernesto Baffa, Raúl Daniel Ganci, Leopoldo Federico, Jose Angel Trelles, Francisco “Pancho” Britos y María José Mentana. También se reconoció la labor de difusión de la música ciudadana de Revista La Milonga Argentina, Eduardo Aldiser, La 2×4 – FM 92.7- Radio de Tangos de la Ciudad de Buenos Aires, , Revista Diostango, Revista El Tangauta,el programa de TV "POR BAHIA" que emite canal 9 de BAHIA BLANCA y a Gabriela Miguel (por su trabajo en pos de la inclusión del tango en la educación y su ciclo “Quiero al Tango”).
Al finalizar el diputado  Alberto Asseff fue homenajeado por su labor y expresó que “este distintivo no es para mí sino para ustedes, es para el Tango. Este encuentro no lo convoqué ni yo, ni el presidente de la Cámara, ni José Valle, ni nadie, este encuentro lo convocó el TANGO.  ¡Viva el Tango!”, así finalizó el encuentro el diputado nacional Alberto Asseff.


lunes, 3 de diciembre de 2012

8vo.FESTIVAL INTERNACIONAL DE TANGO DE JUSTO DARACT(SAN LUIS)



El Anfiteatro de los Sueños se prepara para recibir al 8vo Festival Internacional de Tango, del 6 al 9 de diciembre, en Justo Daract, San Luis, con entrada gratuita.
Toda una fiesta que ofrece a la región, como en las siete  ediciones anteriores, y el privilegio de asistir a un show continuado de primer nivel internacional sin más requerimientos que disponerse a ocupar una ubicación bajo las estrellas, para soñar al ritmo del 2 x 4.
Muñecas Bravas
Entre otros artistas  participaran Susana Rinaldi, Raul Lavie, Adriana Varela, Jaime Ross, Guillermo Fernández, Juan Darthes, Abel Pintos, Gaby “la voz sensual del tango “ integrando  “Muñecas Bravas” junto a Geraldine Trenza Cobre y Patricia Malanca, Patricia Sosa, Baglietto – Vitale, Chaqueño Palavecino, San Luis Tango, el maestro Américo Moroso ,Abel Cordoba  y artistas provinciales. La animación estará a cargo de Teté Coustarot y Jorge Poder
El festival cuenta con público de San Luis pero también de las provincias y países vecinos, es totalmente gratuito y ofrece uno de los mejores calificados espectáculos de tango del país, palabras de los propios intervinientes que, además de disfrutar del cuantioso público, halagan la gentil atención y profesionalidad que se respira en Justo Daract… Todos invitados.

Justo Daract es la cuarta ciudad en importancia de la Provincia de San Luis, Argentina, en la entrada oriental de la región de Cuyo, a pocos kilómetros del límite con la provincia de Córdoba, sobre la RN 7 Autopista, que conecta Buenos Aires con Mendoza y Santiago de Chile. Lleva su nombre por el primer gobernador constitucional de la Provincia de San Luis, Justo Daract.

MUÑECAS BRAVAS EN SU GIRA NACIONAL EN CHIVILCOY,FESTEJANDO EL DIA NACIONAL DEL TANGO Y HOMENAJEANDO A PASCUAL CONTURSI


La ciudad de Chivilcoy celebrará el Día Nacional del Tango con un show musical y un merecido homenaje al prolífico poeta Pascual Contursi, nacido en dicha ciudad el 18 de noviembre de 1888.
El día 15 de Diciembre se presentará el espectáculo “Muñecas Bravas” integrado por Gaby “La Voz Sensual del Tango”, Patricia Malanca, Geraldine Trenza Cobre y el maestro Norberto Vogel, al cual sumaremos el personal talento de Valeria Cotado que oficiará de anfitriona en la ciudad donde reside acompañada por el eximio guitarrista y compositor Eduardo Rotela y el grupo  "che tango". Este show ha sido presentado con gran éxito en distintos escenarios nacionales ya que conjuga talento, belleza, juventud y piezas musicales de todos los tiempos. El espectáculo sera ofrecido a las 21,30 hs en el Salón de Actos de la Escuela Normal, Av. J. L. Suárez 25.
Muñecas Bravas es un espectáculo integrado por tres damas del tango que han revolucionado la imagen de las mujeres en el 2x4: desinhibidas, desfachatadas, bellas, bien plantadas sobre el escenario, muy talentosas y extremadamente diferentes entre sí, Patricia Malanca, Geraldine Trenza Cobre y Gaby “La Voz Sensual del tango” dejan alma, corazón y vida sobre el escenario en cada presentación.
“Muñecas Bravas es un espectáculo actual, en el sentido de que evoca viejos tiempos desde el momento presente. Es dinámico, entretenido, y muestra diferentes aspectos de la mujer: la que es ama de casa, la esposa perfecta, la mujer sufrida, la mujer liberal, la mujer fuerte. Para mí integrar Muñecas Bravas es un orgullo porque es una revelación de la potencia femenina en un ámbito donde lo dominante ha sido históricamente el predominio de los hombres”, explicó Geraldine Trenza Cobre.
Valeria Cotado
"La Malanca" cuenta que el trío es el desafío más ambicioso que ha integrado y que ella ya compró la camiseta por todo lo que significa más allá de ser un show artístico: “pretende posicionar un proyecto colectivo de cantoras entre lo más destacado del Tango. MUÑECAS BRAVAS eleva a las mujeres no sólo al espacio del varieté en un espectáculo de tango, sino que ayuda a jerarquizar el género bajo un liderazgo de voces femeninas, que es el signo de estos tiempos en el rubro. Hubo épocas donde mandaron los cantores, otras donde mandaron los bailarines, y muchas épocas en las que mandaron las orquestas. Es el tiempo de apostar al liderazgo de las cantoras, como vanguardia renovadora de las compañías tango”.
A las tres damas se las ve muy compinches en escena, como un verdadero grupo de amigas. “Lo que nos parece genial y nos ha generado mucho entusiasmo es disfrutar y divertirnos en cada presentación y ver que la gente también la pasa bien. El show está pensado como una desmitificación del estereotipo tanguero, tiene guiños cómicos para con el público, tangos tradicionales de todos los tiempos que no se cantan desde hace años y hemos logrado incorporar en una hora y media de show más de 50 canciones haciendo que resulte súper ágil. Además la pasamos genial en ensayos y previa de cada show porque encajamos muy bien las tres: somos en la vida tan distintas como en el escenario y eso hace que nos complementemos perfectamente”, señaló Gaby, la sensual morocha bahiense.
Como complemento de la celebración se ha decidido homenajear a una personalidad del tango que Chivilcoy tiene entre sus hijos. Se trata del poeta, autor teatral y cantor Pascual Contursi que a principios del Siglo XX dejó páginas inolvidables en la historia de la música ciudadana argentina como “La cumparsita”, “Mi noche triste”, “El motivo”, “Ventanita de arrabal” y “Bandoneón arrabalero” entre tantos otros.
Dandy Producciones, productora liderada por Jose Valle, donará una plaqueta de estilo fileteado realizada por el afamado artista Pedro Araya, para colocar en algún lugar de la vía pública que las autoridades municipales dispongan.

Carlos Di Sarli El Señor Con Alma de Niño se presenta en IX Feria del Libro Lunfardo y Tanguero


El viernes 14 de diciembre a las 17hs se presentara en Buenos Aires , en el marco de IX Feria del Libro Lunfardo y Tanguero(en la Academia Porteña del Lunfardo Estado Unidos 1379) la primera obra biográfica del maestro Carlos Di Sarli, pianista, compositor y director de orquesta bahiense que trascendió todas las fronteras con su música y obra.
Obras como “Bahía Blanca”, “Milonguero viejo” o “Nido gaucho” son sólo algunas de las maravillosas páginas que Di Sarli legó a nuestra música popular. Tuvo una vida breve y signada por injusticias humanas que relegaron su recuerdo y evocación durante décadas.
Eduardo Giorlandini, abogado de profesión, profesor universitario, miembro de la Academia Porteña del Lunfardo y conferencista; Gabriela A. Biondo, Lic. en Comunicación Social y cantante y José Valle, Lic. en Historia, empresario, productor de espectáculos y representante de artistas, fueron los encargados de reivindicar la figura del maestro tanguero y comenzar a reducir la deuda que los hacedores y difusores del tango guardan con Di Sarli.
“CARLOS DI SARLI, El Señor con Alma de Niño” es la primera biografía que se escribe del músico y es realmente una obra muy completa, de sencilla lectura y confiable contenido. Las dos hijas, Dora y María Cristina, y la viuda de Don Carlos, María Amelia Gómez, fueron parte importante en la producción de este libro ya que aportaron todas las fotografías que allí pueden verse y el testimonio del artista íntimo.
¿Cómo era Di Sarli puertas adentro de su casa?, ¿cómo fue su camino hacia la fama?, ¿cómo vivió la cruz de los comentarios injuriosos?, ¿quién o quiénes fueron los promotores del agravio?, ¿cómo era su desempeño como director de orquesta?, ¿cuál es el secreto de su estilo?, ¿por qué grandes como Aníbal Troilo lo llamaban “maestro de maestros? Éstos y muchos otros interrogantes pueden ser saldados con la lectura de esta novedosa obra.
Un libro infaltable en la biblioteca de los amantes del tango y de aquellos sentimentales que quieran descubrir las grandes personas que pueden esconderse detrás de las más importantes estrellas del arte.

martes, 27 de noviembre de 2012

JUAN FACUNDO QUIROGA:EL CAUDILLO FEDERAL


Artigas, López, Güemes, Quiroga, Rosas, Peñalosa, como jefes, como cabezas y autoridades, son obra del pueblo, su personificación más espontánea y genuina. Sin más título que ese, sin finanzas, sin recursos, ellos han arrastrado o guiado al pueblo con más poder que los gobiernos. Aparecen con la revolución: son sus primeros soldados” (Alberdi, Juan Bautista. Los Caudillos. Colección Grandes Escritores Argentinos, 3; W. Jackson, Inc. Buenos Aires) (AGM-PLA.p.165)
::
“No teniendo militares en regla, se daban jefes nuevos, sacados de su seno. Como todos los jefes populares, eran simples paisanos las maás veces. Ni ellos ni sus soldados, improvisados como ellos, conocían ni podían practicar la disciplina. Al contrario, triunfar de la disciplina, que era el fuerte del enemigo, por la guerra a discreción y sin regla, debía ser el fuerte de los caudillos de la independencia. De ahí la guerra de recursos, la montonera y sus jefes, los caudillos: elementos de la guerra del pueblo: guerra de democracia, de libertad, de independencia”. (Alberdi, Juan Bautista. Grandes y pequeños hombres del Plata. Edit. Garnier Hnos. Bibl. de Grandes Autores Americanos, París).(AGM-PLA.p.173)

Entre la correspondencia cruzada entre Rosas y Quiroga, se definen sus posiciones políticas:

“Ud sabe– le decía Quiroga -, porque se lo he dicho muchas veces, que no soy federal, soy unitario por convencimiento; pero sí con la diferencia de que mi opinión es muy humilde y yo respeto demasiado la voluntad de los pueblos, constantemente pronunciada por el sistema de Gobierno Federal, por cuya causa he combatido con constancia contra los que han querido hacer prevalecer por las bayonetas la opinión a que yo pertenezco, sofocando la general de la República…” y agrega “…es justo que ellos obren con plena libertad, porque todo lo que se quiera, o pretenda en contrario será violentarlos, y aún cando se consiguiese por el momento lo que se quiere, no tendría consistencia, porque nadie duda que lo que se hace por al fuerza, o arrastrado de su influjo, no puede tener duración, siempre que sean contra el sentimiento general de los pueblos” (Carta de Quiroga a Rosas. Tucumán 12 de enero de 1832. Enrique M. Barba. Correspondencia de Rosas y Quiroga en torno a la organización nacional. La Plata 1945)

Rosas le responde: “…cuando veo el respeto que ha consagrado a la voluntad de los pueblos pronunciados por el sistema federal, me es Ud. más apreciable. Por ese respeto, que creo la más fuerte razón de convencimiento, yo soy federal y lo soy con tanta más razón, cuando estoy persuadido de que la federación es la forma de gobierno más conforme a los principios democráticos con que fuimos educados en el estado colonial…” (Carta de Rosas a Quiroga. Borrador de Maza con correcciones y adiciones de Rosas. Arch. Gral. de la Nación, S.5,c.28,A a, A 1) (AGM. Proceso al liberalismo Argentino. p.219)

Juan Facundo Quiroga, caudillo y militar, fue uno de los máximos exponentes del federalismo argentino, nació en San Antonio de los Llanos (La Rioja) en 1788.

Sus padres fueron José Prudencio Quiroga (sanjuanino) y Juana Rosa de Argañaraz (riojana), criollos de ilustre abolengo hispano, siendo descendiente por los Quiroga (casa con solar originario de Galicia) de los reyes visigodos Reciario II y Recaredo I “el Católico” y de varios guerreros que participaron en la conquista del Nuevo Mundo.

Por línea materna descendía de los Argañaraz, familia de alta estirpe establecida en La Rioja, descendiente del conquistador Francisco de Argañaraz y Murguía quien fundó San Salvador de Jujuy en 1593 y que fue también antepasado del general Martín Miguel de Güemes.

A los 20 años, Facundo es encargado por su padre de la administración y conducción de sus arrias de ganado, viajando por Mendoza, San Luis, Córdoba y otras provincias. En 1812 pierde el ganado de su padre en el juego y para lavar esta afrenta decide enrolarse en el ejército junto al coronel Manuel Corvalán, quien reclutaba soldados para el Ejército Grande del general San Martín en Buenos Aires.

Facundo ya alistado en la compañía de infantería que estaba al mando del capitán Juan Bautista Morón, permaneció un mes recibiendo instrucción militar, hasta que el comandante Corvalán consigue que se le dé la baja por pedido de Prudencio Quiroga, quien perdona a su hijo de ese error de juventud.

En 1814 se casa con María de los Dolores Fernández y Sánchez, señorita de la sociedad riojana, pero sigue viviendo en casa de sus padres en San Antonio.

Los generales Belgrano y San Martín reciben grandes colaboraciones de Quiroga, quien le remite ganado e insumos destinados a la guerra emancipadora, obteniendo el riojano el título de “Benemérito de la Patria”.

El 31 de enero de 1818 es nombrado Comandante Militar de los Llanos, reemplazando a Fulgencio Peñaloza. Por esos tiempos el prestigio de Quiroga es inmenso en toda la región. A él acuden todos los paisanos que necesitan algo de cualquier especie que sea: ayuda pecuniaria, protección contra una injusticia, recomendación para el gobierno, certificación de hombría de bien.

En ese escenario, en su condición de hombre más rico de Los Llanos y de Comandante Militar de las Milicias, pronto comenzará a actuar Facundo Quiroga, cuyo nombre y cuyas hazañas no han de tardar en recorrer todos los caminos de la República, llenándolos de admiradores y de asombro.

En el mes de diciembre de 1818, recibe orden del gobierno riojano de marchar a Córdoba por asuntos de su cargo militar y también por sus negocios de hacendado.

A fines de enero de 1819, regresa a La Rioja cruzando la provincia de San Luis. Cuando llega a esta ciudad, es detenido por el gobernador Dupuy por causa de desconfianza y recelos hacia su persona. Allí permanece alojado en el cuartel. Mientras dura su detención, el 8 de febrero se produce la sublevación de los prisioneros realistas presos en San Luis. Son todos oficiales y altos jefes del ejército hispano vencidos en Salta, Chacabuco y Maipú. Facundo ayuda a reprimir este movimiento y se lo manda poner en libertad.

En esos tiempos es felicitado por Tomás Godoy Cruz por su participación en la lucha contra la banda de los Carrera, y en carta del 24 de noviembre de 1820 le expresa:

“Puede usted gloriarse del haber merecido esta distinción en el suceso de San Antonio en que, según instruido por el señor gobernador de La Rioja, ha tenido usted una parte principal, cortando las alas a los muchos Carrera de la provincia de Cuyo y excusando, a más de cien mil habitantes el consecuente sobresalto por tal banda de salteadores y asesinos, pues a tales extremos habrá necesariamente conducido a la tropa el frenesí y perversidad de su desnaturalizado y execrable jefe”.

En 1823 es elegido gobernador de su provincia y extendió su influencia a las provincias vecinas.

Con la llegada de Bernardino Rivadavia a la Presidencia en 1826, se establece un sistema unitario que viola las autonomías provinciales. Con empresarios londinenses ha creado varias entidades comerciales, industriales y de fomento. Una de ellas es la “River Plate Agricultural Association” y la otra es la “River Plate Mining Association”. La primera tendrá a cargo la explotación agrícola de las feraces tierras de la provincia de Buenos Aires, que por la ley de enfiteusis se cederán gratuitamente a la “River Plate Agricultural Association” para colonos ingleses. Mientras que la segunda se apoderará, también gratuitamente de las minas de plata de la Rioja, explotada por los riojanos con bastante éxito.

La oligarquía porteña apoya al nuevo gobernante y se mandan expediciones a reprimir a las provincias federales. En La Rioja el presbítero Castro Barros denuncia en la Sala de Representantes al gobierno de Rivadavia y a la persona misma del Presidente por su persecución a la Iglesia Católica. La Sala riojana resuelve no reconocer en esa provincia a Rivadavia como Presidente de la República, ni ley alguna emanada del Congreso General Constituyente, “hasta la sanción general de la Nación”, y declarar la guerra a toda provincia e individuo que atentase contra la religión católica.

El Congreso General era solamente “Constituyente”, y por lo mismo no podía tener la facultad ejecutiva de nombrar Presidente de la República. Además, de acuerdo con lo resuelto por el mismo Congreso, la Constitución debía ser previamente aprobada por las provincias, y ésta que se hacía regir había sido rechazada.

La Constitución unitaria de 1826 era centralista y establecía: “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana, consolidada en unidad de régimen” (art. 7°); “en cada provincia habrá un gobernador que la rija, bajo la inmediata dependencia del Presidente de la República” (art. 130); “el Presidente nombra los gobernadores de las provincias” (art. 132).

Fue por indicación de Castro Barros, quien pasaba largas temporadas en casa de Facundo, y de cuya familia era una especie de capellán, que éste levantó su pendón con la inscripción de “Religión o Muerte”, que por otra parte se avenía perfectamente con el sentimiento del riojano, que era muy religioso y que diariamente leía los evangelios al extremo de saberlos de memoria.

Rivadavia envió a Tucumán al coronel Gregorio Aráoz de La Madrid para que organizara un contingente con el fin de reforzar el ejército que luchaba en la guerra que se había iniciado con el Brasil. La Madrid depuso al gobernador tucumano y se unió a los gobernadores de Salta y Catamarca, Arenales y Gutiérrez, formando una alianza contra el resto de las provincias que enfrentaban a Buenos Aires. Quiroga marchó contra La Madrid y lo venció el 27 de octubre de 1826 en la batalla de El Tala.

Ocupó después Tucumán y volcó la situación en el Noroeste argentino y Cuyo, controlando las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. Fue en esa batalla cuando Facundo enarboló por primera vez su bandera, respondiendo a un contexto que había llegado a identificar a los unitarios con la irreligión.

La Madrid en sus “Memorias”, la describe como una: “bandera negra con dos canillas y una calavera blanca sobre ellas y la siguiente inscripción: Rn. O. M. (Religión o Muerte)”. La calavera y las dos canillas no representaban la muerte física, como generalmente se cree, ni tampoco ninguna similitud con el pendón usado por los piratas, sino al cordero pascual, el Agnus Dei, el manso cordero que se sacrificó por los hombres y triunfó sobre la muerte. Es decir, significó religión o muerte eterna.

En carta a un amigo cuyo nombre no menciona, Quiroga afirma el 28 de enero de 1827 desde San Juan:

“¿que recelo puedo tener al poder, del titulado presidente, ni de cuantos conspiran en mi contra para hacerme desaparecer de sobre la tierra, y hacerse campo a la realización del inicuo proyecto de esclavizar las provincias y hacerlas gemir ligadas al carro de Rivadavia, para de este modo fácilmente enajenar el país en general y hacer también desaparecer la religión de Jesucristo, que igualmente es a donde se dirigen los esfuerzos del titulado presidente y sus secuaces? O de no ¿qué quiere decir esa tolerancia de cultos sin necesidad y esa extinción de los regulares? Pero acaso se dirá que esto no es minar por los cimientos el edificio grande que tanto costó al Salvador del mundo”.

El 5 de julio de 1827 se produce la batalla del Rincón de Valladares entre las tropas riojanas y santiagueñas al mando de Quiroga contra los unitarios mandados por La Madrid y sus aliados mercenarios colombianos de pésimos antecedentes. Tomadas por el anca, las caballerías de La Madrid se desarticulan, se atropellan, se enmarañan. Las lanzas riojanas y santiagueñas hacen un estrago espantoso. Una hora después el ejército federal, que parecía vencido, es dueño del campo, mientras no queda, de las fuerzas tucumanas, ninguna otra formación que un resto del escuadrón de colombianos al mando del célebre coronel Matute. Facundo, usando de una misma táctica, ha vencido nuevamente a La Madrid.

Celoso de su victoria, ordena al comandante Angel “Chacho” Peñaloza que persiga a La Madrid con los que huyen en dirección al norte. Dispone la asistencia a los heridos y la entrega de los cadáveres a sus deudos.

La Madrid escapa a Bolivia y pide asilo al general Sucre. Los caudillos y gobernadores de provincia, al ver alejado del gobierno a Rivadavia, se aprestaron a reconciliarse con Buenos Aires y a contribuir a la guerra contra el Brasil.

Tras el interinato de Vicente López en la presidencia, el 13 de agosto de 1827 asume como gobernador el coronel Manuel Dorrego, figura popular del partido federal.

Manuel Dorrego se apresuró a restablecer la concordia de la familia argentina; abrió comunicaciones con los caudillos Facundo Quiroga, Juan Bautista Bustos, Juan Felipe Ibarra y Estanislao López.

Dorrego propuso a los caudillos un tratado, mediante el cual se daría al país, por el órgano de un Congreso, una Constitución Nacional.

El 1° de diciembre de 1828 se sublevó, en la madrugada, la primera división del ejército a las órdenes del general Juan Lavalle. Pocos días después, el 13 de diciembre, Dorrego es fusilado en Navarro sin tener juicio previo y en forma contraria al derecho de gentes.

La noticia del fusilamiento de Dorrego consternó a la opinión pública. Los pueblos del interior se indignaron y los gobiernos hicieron oír sus protestas ante crimen tan alevoso. El general José María Paz toma Córdoba y entabla negociaciones con Facundo, pero éste apresta su ejército, con auxiliares de otras provincias, y se dispone a desalojar a Paz de Córdoba. Y nuevamente, labradores, gauchos llaneros, viñateros, carreteros, indígenas y morenos todos, vuelven a dejar sus herramientas de trabajo y formar el ejército de La Rioja a las órdenes de su caudillo, para enfrentar al ejército que atacaba las autonomías provinciales.

Los montoneros de Facundo son derrotados en la Tablada, el 23 de junio de 1829, conociendo la amargura de la derrota. Numerosos prisioneros riojanos son fusilados, entre ellos oficiales de alta graduación.

Paz derrota nuevamente a Quiroga en la batalla de Oncativo, el 25 de febrero de 1830. En esta batalla cae prisionero el general Félix Aldao, quien sufre humillaciones por parte del coronel unitario Hilarión Plaza quien lo hace montar en un burro y lo obliga a entrar así a la ciudad de Córdoba.

Facundo se establece en Buenos Aires y pide ayuda al gobernador Juan Manuel de Rosas, quien le facilita tropas. A comienzos de 1831 vence al coronel Pringles en Río Cuarto y a La Madrid en la Ciudadela, el 4 de noviembre. Con esta última victoria se pacifica todo el norte argentino y en diciembre del mismo año envía una circular a todos los gobernadores pidiéndoles apoyo en la guerra contra los salvajes, la que se llevó a cabo en 1833 con la Campaña al Desierto.

Respecto a las ideas constitucionales del riojano, éste en carta a Rosas del 4 de septiembre de 1832 afirmaba:

“No me mueve otro interés que el bien general del país. Primero es asegurar el país de la consternación en que lo tiene un enemigo exterior y bárbaro, que desarrollar los gérmenes de su riqueza a la sombra de las leyes que deben dictarse en medio de la tranquilidad y del sosiego, y verá aquí justificado su pensamiento en orden a la Constitución”.

En la Expedición al Desierto, Quiroga se hizo cargo de las divisiones del Centro y del Oeste, que confió a los generales Ruiz Huidobro y Aldao, combinada con la del general Rosas, ganando territorios para la soberanía nacional y rescatando numerosos cautivos.

En 1834 se instaló con su familia en Buenos Aires y frecuenta la sociedad porteña, trabando una gran amistad con Encarnación Ezcurra.

El 18 de diciembre de 1835, el gobierno porteño le encomienda una misión diplomática ante los caudillos de Salta y Tucumán, viajando hacia el norte. Rosas lo acompañó hasta la Hacienda de Figueroa (San Antonio de Areco), enviándole una carta con sus ideas sobre la organización nacional y le ofreció una escolta, pues había versiones de un plan para asesinar al caudillo riojano por parte de los hermanos Reinafé, que gobernaban Córdoba.

El 16 de febrero de 1835 Facundo fue asesinado en Barranca Yaco (Córdoba) junto al doctor José Santos Ortiz (ex gobernador de San Luis y figura prestigiosa del federalismo) y otros miembros de su comitiva, por una partida de sicarios al mando del capitán de milicias Santos Pérez. Un niño de 12 años, que sirve de postillón y llora aterrado, es degollado también. La galera en que viaja Quiroga es también internada en el monte; se borran con tierra las huellas de sangre y se saquea a los muertos. Allí mismo se reparten ropas y dinero. Cuando ya la tarde declina, la partida abandona el lugar del crimen. Durante la noche se desencadena una tormenta que borra todas las huellas. Por todo el país corre la noticia del asesinato del general Quiroga.

Poco después Rosas en carta a Estanislao López afirma: “Con respecto al infame atentado cometido en la persona del ilustre general Quiroga, ya estamos conformes con nuestro compañero el señor López, gobernador de Santa Fe sobre los poderosos motivos que hay para creer que la opinión pública no es equivocada al señalar por todos los pueblos que los unitarios son los autores y los Reinafé, de Córdoba, los ejecutores de tan horrendo crimen”.

La viuda del general Quiroga, reclama, el 8 de enero de 1836 el cadáver de su esposo. Rosas dispone que su edecán, el coronel Ramón Rodríguez vaya a Córdoba en busca de los restos mortales del caudillo riojano. Rodríguez marcha acompañado de una nutrida escolta y de una carroza, lo más suntuosa que fue posible construir, y toda pintada de rojo.

El 7 de febrero los restos mortales de Quiroga son depositados en la iglesia de San José de Flores, dictando el gobierno el consiguiente decreto por el cual se le rinden al difunto general honores apoteósicos. El 19 de febrero de 1836 su cadáver recibió un homenaje en la iglesia de San Francisco y fue trasladado al cementerio de la Recoleta.

En 1877, se erigió cerca del pórtico de la entrada un pequeño monumento de mármol blanco representado a una dolorosa con una placa que lleva la siguiente inscripción:

“Aquí yace el general Juan Facundo Quiroga. Luchó toda su vida por la organización federal de la República”.

Bibliografía:
PEDRO DE PAOLI, Facundo. Vida del brigadier general don Juan Facundo Quiroga víctima suprema de la impostura, Buenos Aires, 1952.
JORGE MARIA RAMALLO, La religión de nuestra tierra, Buenos Aires, 2006.



martes, 20 de noviembre de 2012

Día de la Soberanía Nacional Batalla de la Vuelta de Obligado


Mientras iban cayendo como moscas, la India, Egipto, Beirut, Túnez, etc. ante el avance arrollador del imperialismo inglés y francés, una pequeña y desconocida nación, por primera vez en la historia del colonialismo, ponía dique a la prepotencia de los poderosos.

La bravura y heroísmo del criollo estuvo encuadrada y conducida por dirigentes que supieron defender con decisión y coraje los intereses de la Nación.

SE LE RINDE HOMENAJE A QUIENES DEFENDIERON LA SOBERANÍA NACIONAL A COSTA DE SU SACRIFICIO PERSONAL

¿Qué significa la “soberanía de un país”?

Soberanía, poder o autoridad que posee una persona o un grupo de personas con derecho a tomar decisiones y a resolver conflictos en el seno de una jerarquía política.

El hecho de poder tomar estas decisiones implica independencia de los poderes externos y autoridad máxima sobre los grupos internos.

¿Por qué el 20 de Noviembre es el día de la Soberanía?

Se conmemora en esa fecha la batalla de la Vuelta de Obligado, librada por las fuerzas anglo-francesas y las nacionales.

En diciembre de 1828 el General Lavalle hace un golpe de estado en el cual derroca al legítimo gobernador Manuel Dorrego, fusilándolo sin juicio alguno y recrudeciendo así la ya devastadora anarquía reinante en el país.

Lavalle implementa un gobierno de terror con persecuciones y muertes a cuanto federal u opositor se cruzase en el camino (de allí el mote de “salvajes unitarios").

En 1829, luego del tratado de Cañuelas entre Unitarios y Federales, es electo por la legislatura como gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.

Desde 1821 existía una ley por la cual todos los extranjeros que llevaban más de 2 años en territorio de las Provincias Unidas del Sur, excepto los ingleses, debían enrolarse y prestar servicios en la guardia nacional.

A fines de 1837, Francia reclama a la Confederación Argentina el mismo derecho que los ingleses, es decir, eximir a los franceses del enrolamiento en la guardia nacional.

Poco tiempo después, un francés llamado Hipólito Bacley, litógrafo que trabajaba para el gobierno de Rosas es tomado prisionero por haber revelado información secreta de la Confederación Argentina.

Francia, con estos dos motivos infundados, declara el bloqueo de las costas argentinas.

Lavalle se une a los franceses, atacando su propia patria con el objetivo de derrocar a Juan Manuel de Rosas, pero al poco tiempo se llega a una solución pacífica sin ceder ante los requerimientos franceses.

¿Cuál eran los intereses de la Francia? Nos lo responde el contralmirante Le Blanc (quien llevó a cavo el bloqueo):
“Es posible y probable que con los aliados que los agentes franceses se han procurado (unitarios) y los recursos puestos a su disposición, triunfaremos sobre Rosas; pero sería mas seguro, mas digno de la Francia, enviar fuerzas de tierra que unida a la de Don Frutos (Fructuoso Rivera) y de Lavalle, concluirían pronto con el monstruo (Rosas) y establecerían de una manera permanente en el Río de la Plata, la influencia de la Francia”.

Esta influencia ya había dado resultados extraordinarios en Afrecha, en Asia e incluso en América (me refiero a las colonias francesas).

Fructuoso Rivera derroca al presidente uruguayo Oribe y se apodera del gobierno y la Confederación Argentina presta a Oribe auxilio dando parte de su ejército y marina, comandada ésta por el Almirante W. Brown.

Francia e Inglaterra declaran bloqueados los puertos de Buenos Aires bajo el pretexto de detener un supuesto conflicto uruguayo-argentino, y para mayor arbitrariedad, obligan a la Confederación Argentina, a declarar al Paraná y demás ríos internos como libremente navegables.

El 20 de noviembre de 1845, 40 buques mercantes y 20 de guerra intentan navegar por la fuerza el río Paraná.

Rosas había hecho colocar una cadena (hoy puede verse el monumento en la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro) de orilla a orilla simbolizando la prohibición de navegar un río interno.

Sobre las márgenes se colocaron troncos pintados de negro simulando cañones.

El enfrentamiento se produce en la Vuelta de Obligado. La lucha fue muy desigual, los piratas lograron navegar río arriba pero llegaron tan destrozados y se ofreció tal resistencia, que el regreso fue mas penoso aún.

Inglaterra y Francia firmaron con la Confederación Argentina un tratado de paz por el cual se reconocía el derecho argentino sobre los ríos internos, el derecho a resolver sus asuntos con otros países sin intervención de la Inglaterra o la Francia y éstas, las dos primeras potencias del mundo de la época, saludaron al pabellón nacional con 21 cañonazos como símbolo de respeto, y resarcimiento por la ofensa realizada a nuestra patria.

Desde su exilio, San Martín escribe al gobernador Juan Manuel de Rosas: ....”así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa. Esta satisfacción es tanto más completa cuanto que el honor del país no ha tenido nada que sufrir y por el contrario presenta a los nuevos estados americanos un modelo que seguir y más cuando éste está apoyado en la justicia. No vaya Ud. a creer por lo que dejo expuesto el que jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo Ud. sus destinos; por el contrario mas bien he creído tirase Ud. demasiado de la cuerda en las negociaciones seguidas cuando se trataba del honor nacional.”

miércoles, 14 de noviembre de 2012

14 de noviembre de 1909 - El asesinato del coronel Ramón Falcón


El 1º de mayo de 1909, los gremios anarquistas y socialistas decidieron conmemorar en reuniones separadas el día de lucha de los trabajadores. Los socialistas lo hicieron en Constitución y los anarquistas en la Plaza Lorea, frente al Teatro Liceo, a pocos metros del Congreso.

Desde temprano comenzaron a llegar las familias obreras con sus banderas rojas y negras dispuestas a homenajear a los mártires de Chicago. Protestaban contra la desocupación, los bajos salarios y la indiferencia del gobierno ante los problemas sociales de la mayoría de la población. Durante el acto se sucedieron en el uso de la palabra encendidos oradores, hombres y mujeres que invitaban a la rebelión y a organizarse para cambiar la sociedad.

El coronel Ramón Falcón, jefe de la Policía, desde su auto, observaba atentamente la reunión. Muchos manifestantes lo insultaron al reconocerlo y volaron algunas piedras. Falcón dirigió personalmente la represión y dio la orden a la policía montada, al mando del comisario Jolly Medrano, jefe del Escuadrón de Seguridad, de dispersar la manifestación a sablazos y balazos.

El reportero del diario La Prensa escribía que Falcón se bajó del auto y dijo: “Hay que concluir, de una vez por todas, con los anarquistas en Buenos Aires”, y recurriendo a la obediencia debida, agregó que eran instrucciones del ministerio del Interior. Tras la orden del comisario, comenzó la masacre. El saldo fue de once obreros muertos y ochenta heridos, entre ellos, varios niños. (…)

El 4 de mayo, más de 60.000 personas se concentraron frente a la morgue, esperando la entrega de los cadáveres, para acompañarlos hasta la Chacarita. En un acto de barbarie sin precedentes hasta el momento, pero que se tornará una tradición de aquí en adelante, la policía le arrebató los féretros a las familias obreras para impedir que se concretara el multitudinario cortejo fúnebre. Los “cosacos” dispersaron a la mayoría, pero 4.000 aguerridos militantes lograron llegar hasta el cementerio. A la salida, integrantes de la comisaría 21 volvieron a balear a los obreros.

Mientras tanto, en la Casa Rosada, dirigentes de la Bolsa de Comercio le rendían tributo al “heroico” coronel Falcón, que estaba siendo felicitado por el presidente José Figueroa Alcorta.

Inmediatamente las dos centrales sindicales, la UGT socialista y la FORA anarquista, convocaron a la huelga general y exigieron justicia y la expulsión de Falcón de la jefatura de Policía. La respuesta del gobierno fue la confirmación de Falcón con todos los honores. Durante toda esta “Semana Roja”, como se la conoció, la huelga fue total. Entre los presentes en el acto de Plaza Lorea se encontraba un joven anarquista ruso llamado Simón Radowitzky.

Había nacido en Kiev, Ucrania, en 1891. Con sólo catorce años de edad, Radowitzky participó activamente en las protestas y sublevaciones de 1905, conocidas en la historia como la primera revolución rusa. Huyendo de las persecuciones zaristas, llegó a la Argentina en marzo de 1908 y entró inmediatamente en contacto con los círculos anarquistas locales. Según cuentan los que lo conocieron, quedó profundamente impresionado por la represión de mayo de 1909 desatada por Falcón. Comentaba que la policía montada les recordaba a los cosacos zaristas que con sus sables dejaban un tendal de obreros muertos en las concentraciones anarquistas de Rusia.

Radowitzky asistió a las reuniones que condenaban la acción de Falcón y la actitud del gobierno que le aseguraba impunidad al comisario, acercándose a los grupos que propiciaban “la propaganda por el hecho”, partidarias de la acción directa y de planificar el “ajusticiamiento” del coronel Falcón.

Tras varios meses de preparativos, todo estaba listo la mañana del 14 de noviembre. El joven Simón salió poco antes de las once de su casa de la calle Andes 394. Tomó el tranvía 17 y descendió en la esquina de Callao y Quintana. Caminó por Quintana hacia el cementerio de la Recoleta y esperó unos minutos. De pronto vio salir un coche Milord. En su interior, el coronel Falcón charlaba con su secretario, Juan Lartigau. La conversación lo tenía tan ensimismado que no advirtió la extrema cercanía de aquel joven vestido de negro, que sin mediar palabras le arrojó un paquete que fue a dar al piso del coche entre sus piernas. Falcón no tuvo tiempo de reaccionar, un terrible estruendo rompió el rodado y lo arrojó junto a su acompañante sobre el empedrado de Quintana. Sus piernas quedaron destrozadas al igual que las de Lartigau. Para cuando llegó la asistencia pública, los dos estaban prácticamente desangrados. Fueron trasladados de urgencia al Hospital Fernández, donde morirían horas después.

Tras arrojar la bomba, Simón Radowitzky corrió por Callao hacia el Bajo, pero fue perseguido por policías y civiles que lo arrinconaron contra una obra en construcción. Al verse acorralado, extrajo un revólver y tras gritar con un inconfundible acento ruso “viva la anarquía”, se disparó un tiro sobre la tetilla izquierda. Los nervios le jugaron una buena pasada y sólo se produjo heridas leves. Tras el disparo sus perseguidores se arrojaron sobre él y lo condujeron casi a la rastra hasta la comisaría 15, donde fue salvajemente torturado en sucesivos interrogatorios. Radowitzky se negó a hablar y sólo decía: “tengo una bomba para cada uno de ustedes” y “viva la anarquía”. Nunca dirá el nombre de los compañeros que colaboraron en el atentado. Con el tiempo se supo que fueron al menos cuatro.

Cuando todo indicaba que iba a ser sumariamente condenado a muerte, un tío de Simón, Moisés Radowitzky, de profesión rabino, aportó su partida de nacimiento que determinaba que era menor de edad, lo que evitó el fusilamiento. Se sustanció un proceso de una rapidez inusitada para los tiempos de la justicia argentina y se dictó una sentencia que no registraba antecedentes: se lo condenó a prisión por tiempo indeterminado y a ser sometido a pan y agua durante veinte días cada año al cumplirse los aniversarios del atentado.

Tras una breve estadía en la Penitenciaría Nacional de la calle Las Heras y tras un intento de fuga, fue trasladado al penal de Ushuaia, donde permanecerá hasta 1930, tras 21 años de prisión, transformándose en un símbolo para el movimiento obrero anarquista que no dejará jamás de luchar por su libertad.

martes, 13 de noviembre de 2012

DIA NACIONAL DEL TANGO EN EL SALON DE LOS PASOS PERDIDOS DEL CONGRESO NACIONAL



El próximo 11 de diciembre a las 18 hs El Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación será escenario de un merecido homenaje al tango  en su día. Ésta ha sido una iniciativa del Diputado Nacional Dr. Alberto Asseff junto con el Centro de Estudios de los Intereses Nacionales y el Sec. de Relaciones Institucionales de dicho ente, José A. L. Valle, quien se ha ocupado de la producción del espectáculo y el diseño de las distinciones.
El elenco que brindará su talento musical está compuesto por Carlos Morel, Gaby “La Voz Sensual del Tango”, Nora Roca, Vanina Mazzara, el bailarín Jesús Velázquez, Patricia Malanca, Francisco "Pancho" Britos, Geraldine Trenza Cobre, Valeria Cotado, Eduardo Rotela, Luciana Panaino, “Siete Cuerdas” (dúo compuesto por Ximena Giménez y Christian Fresno) y Norberto Vogel; la conducción estará a cargo de Juan Imperial.
El CEIN distinguirá por su trayectoria en dicha ocasión a  Horacio Salgan, Raúl Lavié, Guillermo Blanc, Ángeles Ruibal, Juan Carlos Godoy, Oscar Ferrari (in memoriam),Silvio Soldán, Ricardo Ostuni, Gabriel Soria, Nestor Pinsón, Ernesto Baffa, Raúl Daniel Ganci, Leopoldo Federico, Jose Angel Trelles, Francisco "Pancho" Britos y María José Mentana.
 
También se reconocerá la labor de difusión de la música ciudadana de Revista La Milonga Argentina, Eduardo Aldiser, La 2x4 - FM 92.7- Radio de Tangos de la Ciudad de Buenos Aires, Revista Buenos Aires Tango, Revista Dios Tango, Revista El Tangauta y a Gabriela Miguel (por su trabajo en pos de la inclusión del tango en la educación y su ciclo “Quiero al Tango”)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Carlos Saavedra Lamas


Con una profunda y sólida formación jurídica Saavedra Lamas representó desde la Cancillería los intereses argentinos en la difícil coyuntura internacional de la década de 1930. Su habilidad diplomática le permitió poner fin a la cruenta guerra de! Chaco y prestigiar a su país.

Carlos Saavedra Lamas fue el primer argentino en recibir un premio Nobel. Se le otorgó el de la Paz por su mediación en a guerra del Chaco.


 Carlos Saavedra Lamas, nació en Buenos Aires, el 1° de noviembre de 1878, siendo sus padres Mariano de Saavedra Zavaleta y Luisa Lamas. Era nieto de doctor Mariano Saavedra, que fuera senador, diputado, y gobernador de la provincia de Buenos Aires durante dos periecos y bisnieto de Coronel e Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno. Su madre era hija del político y diplomático uruguayo Andrés Lamas, que fuera ministro de Relaciones Exteriores, de Gobierno y de hacienda de su país, ejerciera el


 periodismo y tuviera singular protagonismo durante las negociaciones previas a la guerra de la Triple Alianza. Sus raíces familiares arrancaban desde los a albores de la conquista de América.

Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Lacordaire, y los universitarios en a Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Ares, donde en 1903 obtuvo modal medalla de oro por su tesis sobre "El Régimen municipal de la Capital Federal". Se destacó en el campo docente: profesor de Derecho Público Provincial y de Historia Constitucional en la Facultad de Ciencia Jurídicas y Sociales de La Plata; profesor la carrera de Sociología en la Facultad d Filosofía y Letras de Buenos Aires; profesor de Finanzas, de Economía Política y Derecho Constitucional en la Facultada Derecho y Ciencias Sociales.

En el periodo 1941-1943 fue rector de la Universidad de Buenos Aires, y más tarde, profesora Legislación del trabajo. Antes de cumplir los treinta años, Saavedra Lamas resultó elegido diputado nacional (1908-1912), legislador de la provincia de Buenos Aires (1912-1915). Fue el primer presidente i la Comisión de Negocios Constitucionales y, posteriormente, de la de Presupuesto y Hacienda en la legislatura.

De su labor surgió un proyecto de ley sobre la importación del azúcar, que establecía una medida proteccionista. También elaboró proyectos sobre sistema fiscal y régimen ferroviario. Su pensamiento conservador no le impidió tener una excelente relación con  legisladores de otras corrientes políticas, como Juan B. Justo.

En 1915 asumió como Ministro de Justicia e Instrucción Pública durante presidencia de Victorino de la Plaza. Así el 9 de julio de 1916 representó al presidente en la conmemoración del Centenario de la Independencia, celebrada en San Miguel de  Tucumán. Durante el gobierno de T. de Alvear (1922-1928), intervino código del Trabajo, basado en el proyecto de Joaquín V. González de comienza siglo XX.

Propuso transformar en Ministerio al entonces Departamento Nacional  Trabajo. Por su conocimiento desplegado en esa área fue elegido en 1928 presidente de XI Conferencia Internacional del Trabajo (OIT) ; era la primera vez que un argentino llegaba a esa destacada posición.

Recibió importantes condecoraciones de los gobiernos de Bolivia, Perú, Holanda Francia, Alemania. Brasil y el Vaticano. Su labor de publicista registra mas de treinta títulos, muchos de ellos de significativa importancia. Murió en Buenos Aires el 7 de mayo de 1959, a los 80 años.



Su etapa como ministro de Relaciones Exteriores del presidente Agustín P. Justo calificada como de las más activas y jales en la historia de la política exterior argentina. Hábil diplomático, supo mediar en el sangriento conflicto militar entre Paraguay y Bolivia por el Chaco donde se había descubierto petróleo, se extendía con toda crudeza desde junio de 1932, y evitó la injerencia estadounidense en la zona, firmándose el 12 junio de 1935 el protocolo de Buenos s, que puso fin a la guerra. Justamente su mediación recibió en 1936 el premio Nobel de la paz.

Ese mismo año ocupó en inebra, Suiza, la presidencia de la Asamblea de la Sociedad de Naciones y deslumbró en  la conferencia pro Consolidación de Paz en América, a la que asistió el presidente Franklin D. Roosevelt. Asimismo, hábil en la política de acercamiento al Brasil, entre los mandatarios Agustín P. Justo y Getúlio Vargas. Defendió la neutralidad del país en la guerra civil española (iniciada en 1936), tema muy delicado la cantidad de españoles que residían la Argentina.

También se desempeñó como vicepresidente y luego presidente de la Academia de Derecho y Ciencias Sociales (1952- 1954). destacan sus trabajos: Economía colonial, asalariados de la República Argentina, Tratados Internacionales de tipo social; Por la paz ¡as Américas y Las huelgas en las minas de carbón de Inglaterra.

Entre sus condecoraciones figuran la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia, la orden del Cruceiro Do Sul de Brasil y la orden al Mérito Civil de Chile. Saavedra Lamas falleció en la Capital Federal durante los agitados tiempos de la presidencia de Arturo Frondizi, el 5 de mayo de 1959. Sus restos fueron sepultados con honores en el cementerio de la Recoleta.

El Centro de Estudios de los Intereses Nacionales (CEIN) Distinguio a Juan Carlos Godoy por su Trayectoria




J.C.Godoy

El sábado 03 de Noviembre en el mágico reducto tanguero de Cabrera 4946 se vivió una noche que quedará marcada a fuego en el recuerdo de quienes compartieron el espectáculo “El Cantor de Tangos”.
Pasadas las 22.30 Rody Groppo, original impulsor del Café y actual socio del mismo junto a Sancinetto, Valle y Riera, fue el encargado de recibir al público que colmó las instalaciones del lugar. Con nostálgicas palabras que evocaron tiempos lejanos y la actual labor de los artistas del género tanguero, Rody describió al “cantor de tangos”. Ese que podría ser hombre, o mujer, joven o entrado en años, pero que expresa desde lo más profundo de su ser las letras que grandes poetas escribieron sobre acordes en 2x4.
Las guitarras de la casa, Román Vergani y Joaquín Althave, realizaron la apertura musical con una bella pieza instrumental y a continuación, Julio Rodolfo se sumó al dúo de violas para dejar temas como “Garúa”, “Como dos extraños” y “Tortazos”.
J.Hidalgo
Seguidamente, Claudia Alfano ofreció clásicas piezas de la música ciudadana como “Pasional”, “Fruta amarga” y “Desencuentro”.
El siguiente en tomar el micrófono fue el “hombre de la voz ajena”, al que, según Rody, el cuerpo no le cuadra con la garganta: Jesús Hidalgo, excelente cantor del repertorio nacional que dejó grandes interpretaciones colmadas de simpatía y sentido decir, entre ellas: “Suerte loca”, “Más solo que nunca” y “Contramarca”,  el tango que más le piden sus seguidores.
Gaby
Antes del intervalo acostumbrado en Café Homero, llegó al escenario Gaby “La Voz Sensual del Tango” quien, con previo aviso, presentó distintos géneros que acompañan su propuesta tanguera de marcada personalidad.
“Viejo Ciego” fue el tango de apertura, la ópera prima de Homero Manzi escrita cuando no tenía aún 20 años. Gaby ofreció una profunda interpretación de este bellísimo poema musicalizado por Piana y Castillo seguido por “La copa rota” bolero adaptado al sonido característico del 2x4 que da título a su último disco. Seguidamente, la morocha bahiense dedicó la obra más popular del cantautor argentino Facundo Cabral a una amiga del mismo que estaba presente entre el público: Ángeles Ruibal. Ángeles es una cantante española de gran reconocimiento en la Península Ibérica por sus trabajos poniendo canto a los grandes poetas españoles e iberoamericanos y, en nuestro país, por dedicar toda su vida a interpretar la obra de Atahualpa Yupanqui, quien la acompaña con sus canciones desde los 19 años.
Luego de cantar “No soy de aquí, ni soy de allá” junto al coro que los presentes ofrecieron en cada estribillo, Gaby invitó a la cantaora a deleitar a los presentes con un ejemplar de su España natal. Ni un suspiro se oyó en Café Homero mientras Ruibal interpretaba una canción popular gallega aprendida en su infancia: es que la perfecta interpretación vocal y la emocionante expresividad de Ángeles cautivaron al auditorio a tal extremo que alguna lágrima rodó por las mejillas recordando antepasados del viejo mundo.
Finalmente, Gaby dejó una animosa y alegre versión de “Mi Ciudad” de Favero y Guevara, que cerró la primera parte de este show dejando a la platea expectante de lo que vendría a continuación.
J.Pane
El maestro Julio Pane dio comienzo al capítulo final del espectáculo. Luego de interpretar con el fueye el tango de Enrique Cadícamo y Juan Carlos Cobián, “Los mareados”, dedicó unas prolongadas palabras a los presentes, explicando la experiencia de contar con notas la idea de una poesía y la historia particular del tango interpretado. Luego de otra pieza instrumental, invitó a Esteban Riera, cantor exquisito del género, para acompañarlo en dos tangos dedicados a un eterno compañero: el bandoneón. “Mi bandoneón y yo” y “Cuando tallan los recuerdos” generaron el pedido de un bis pero Riera volvería más tarde.
Las guitarras de Homero se sumaron a Pane para realizar dos versiones instrumentales que arrancaron fervorosos aplausos y despidieron al maestro que fuera músico de la orquesta de Ástor Piazzolla y Leopoldo Federico.
N.Moncada
A continuación, la increíble voz de Noelia Moncada llegó para deleitar y seguir asombrando al público. Pocas son las mujeres que poseen el control absoluto de su garganta como es el caso de Noelia. Rosarina, entradora y gran intérprete, Moncada dejó inmejorables versiones de “Marioneta” y “El motivo”, matizando el dramatismo con dos tangos que dedicó a las damas: “Atenti Pebeta” y “Qué me van a hablar de amor”.
 El próximo sábado 10 de noviembre, celebrará su cumpleaños en Café Homero, brindando un maravilloso espectáculo, como acostumbra, rodeada de amigos que la acompañarán en su día: Esteban Riera, Hernán Genovese, Jesús Hidalgo, Lorena Astudillo, Negro Falótico, Claudia Levi, Ariel Argañaraz, Jaqueline Sigaut, Florencia Giammarche, Sandra Márquez, Julio Pane y las guitarras de Román Vergani y Joaquín Althave.
Seguidamente, Esteban Riera regresó al escenario para continuar deleitando con su voz y geniales interpretaciones. Regaló profundas versiones de bellos tangos como “La abandoné y no sabía”, “Grisel” y “Bajo un cielo de estrellas”. La calidad profesional de Esteban es de amplio conocimiento y una vez más, honró su bien ganada fama y lugar entre los mejores de la nueva trova tanguera.
E.Riera
El epílogo fue el capítulo más emocionante y sorprendente de la noche. Llegó el turno del más mentado “cantor de tangos” entre los presentes: Juan Carlos Godoy. Este pequeño hombrecito delgado, de rostro gentil, bastón en mano y porte elegante a pesar de sus 90 años, se acercó al escenario con gran cancha para recibir una distinción en reconocimiento a la trayectoria que el Centro de Estudios de los Intereses Nacionales (CEIN) decidió entregarle para la ocasión en manos de Rody Groppo y Tito Sancinetto.
Agradecido y con notable energía el cantor comenzó su participación. Con prólogo de Tito, compañero en la profesión y amigo, quien contó los laureles, honores y pormenores de Godoy, la voz clara y muy bien conservada de quien fuera vocalista de Alfredo De Ángelis, llenó de duendes el salón de Homero.
Ruibal,Valle, Gaby y Godoy
Es que Juan Carlos no necesitó ademanes, desplazamientos ni grandes actuaciones para hacer que cada frase de sus tangos fuera recibida por los presentes como un mensaje dicho con el corazón y el sentido exacto. Un breve movimiento de micrófono para controlar el volumen de su voz, gratas palabras anecdóticas contando algunos pasajes de su vida y sus desventuras con los “burros” y la gestualidad de su rostro lo dijeron todo. Godoy ha alimentado su picardía con los años y la riqueza de sus interpretaciones. Podemos escuchar hoy algunos de sus éxitos de ayer y olvidarnos del paso del tiempo por la calidad que todavía conserva su garganta, evidenciando los años quizás por la expresividad, mucho mejor lograda por el simple paso de la vida.
“Alma en pena”, “Quien tiene tu amor”, “Hermana” y “Cachadora” son algunas de las canciones que interpretó este prócer del tango que caló hondo en el corazón de todos los presentes, recibiendo aplausos de pie en reiteradas oportunidades y ovaciones pidiendo “uno más”. Y fue uno más. Uno que generó tensión, expectativa, indignación, tristeza… uno que hizo empañar más de una mirada. Godoy cerró su presentación con la milonga campera “La duda”, una terrible historia que cuenta el desengaño que sufre un hombre al descubrir la infidelidad de su mujer.
No podría haber sido mejor. Cada persona que se levantaba de su sitio se dirigía al maestro y al resto del elenco para agradecer, felicitar y augurar un futuro próspero. Juan Carlos Godoy dio cátedra de interpretación, digna trayectoria y de voluntad.

jueves, 18 de octubre de 2012

El general Paz y el juego de damas


Luego de hacer morder el polvo de la derrota a su enemigo Juan Facundo Quiroga, por una de esas travesuras del azar que suelen modificar el curso de la historia, el general José María Paz tontamente había caído prisionero en manos del caudillo santafesino Estanislao López. Éste, en lugar de fusilarlo como era de usos y costumbres en la época, lo recluyó en un “inhóspito calabozo” por casi cinco años, según se queja amargamente el apresado en sus minuciosas memorias.

Otras evidencias demuestran, no obstante, que Paz, siendo el más importante hombre de armas unitario después de Juan Lavalle, disfrutó durante su cautiverio de un acogedor dúplex con todas las comodidades en un sector de la Aduana de Santa Fe, que fuera acondicionado para dar albergue al ilustre adversario. Conviene recordar que, por entonces, el gobernador López enarbolaba las banderas del federalismo y, por lo tanto, se hallaba en las antípodas del partido del cual el "Manco" Paz era figura prominente.

Tan mal no le habría ido al general Paz durante su estancia en la cárcel litoraleña, ni tan desconsiderados y rigurosos habrían sido sus carceleros, a quienes el preso describe, sin embargo, como “personas ignorantes y brutales” si se considera lo que le sucedió estando allí. En efecto, aunque se encontraba privado de la libertad y sometido a una celosa vigilancia, el prisionero encontró el modo de enamorar y comprometer en sagrado matrimonio nada menos que a su bella sobrina, Margarita Weild. La joven, alta, de cabellos claros, ojos azules y 24 años menos, acompañaba todas las tardes a doña Tiburcia Haedo, madre del recluso, durante las visitas de familiares que le autorizaban recibir.

Parece ser que en el curso de estos encuentros, mientras su progenitora se entretenía tejiendo mañanitas y transmitiéndole las novedades políticas provenientes de extramuros, don José María jugaba interminables partidas de chaquete (similar al juego de damas) con la muchacha. Así, mediante una eficaz retórica seductora, le fue informando sobre la desdichada situación que atravesaba y que –según él– lo convertía en un hombre doblemente prisionero. Por una parte, inhibido de disponer de su propia vida por encontrarse a merced de los “implacables” caudillos federales y, por la otra, su corazón se hallaba encadenado al sucumbir a la fresca e irresistible belleza de la joven pariente. Tantas partidas de damas se dejó ganar el general, que finalmente indujo a Margarita a contraer enlace. También convenció a su mamá y a la futura suegra; incluso logró el visto bueno del brigadier Estanislao López y de su intrigante ministro Cúllen. Argumentaba con vehemencia que debía casarse con la damisela antes que el insoportable encierro, la falta de contacto con la sociedad mundana y, especialmente, la antinatural continencia forzada, terminaran con su vapuleada salud.

Sin restarle mérito a la capacidad persuasiva del enamorado, había otra razón para explicar por qué el rudo caudillo del Litoral accedió a la inusitada solicitud marital, prodigando, además, un buen trato a su huésped mientras duró la estadía obligada de éste en dependencias del gobierno de Santa Fe. La clave de tan caballeresca conducta se encuentra en la fuerte rivalidad que existía entre López y Facundo Quiroga, a pesar de ser ambos aliados en la causa federal. Los dos caudillos competían políticamente, disputándose la preferencia de las masas adictas y las montoneras. En aras de incomodar a su contrincante, el santafesino decidió mantener en jaula de oro al único militar que había conseguido humillar, en los campos de batalla de La Tablada y Oncativo, al ascendente "Tigre de los Llanos". Estanislao López consideraba que, mientras el general Paz siguiese vivo y “bien atendido”, estaría jaqueado el liderazgo que pretendía atribuirse Quiroga en el seno de las provincias argentinas. Por eso respetó al vencido José María Paz y, con un gesto de humanidad insólito para la época, permitió que concretara su boda en la prisión. Sabía que su comportamiento magnánimo con el reo producía tremendos escozores de odio en el caudillo riojano.

Y así fueron posibles los esponsales. Un poco en secreto y un poco con la complicidad de guardias y funcionarios, el 31 de marzo de 1835 el general Paz se casó en el pabellón carcelario con su sobrina, la cual, a partir de entonces, fue autorizada a convivir con el presidiario y a honrar el tálamo nupcial. A la vieja, que había servido de celestina, ya no la recibían tan seguido como antes; era un poco latosa y, además, ¿ a quién le importaba ahora lo que ocurría afuera de la prisión?

De ese modo, en aquellas interminables veladas de cautiverio compartido, los gemidos y grititos de felicidad conyugal, que surgían del lecho de la histórica pareja, se mezclaban con los alaridos de dolor e imploraciones de clemencia que proferían en incomprensibles dialectos los demás prisioneros, en su mayoría indígenas indómitos de la región que no recibían tratamiento vip de ningún tipo. Por el contrario, pared de por medio con la celda ocupada por el matrimonio Paz, decenas de indios detenidos eran sometidos noche a noche a tormentos sistemáticos, a veces hasta la extenuación final, o bien, como antesala de su ejecución en el patio de la aduana-prisión apenas despuntaba el alba.

Por su parte, el militar unitario había sospechado, desde el primer momento, que el buen trato recibido en la prisión formaba parte de una chicana para fastidiar a su mayor adversario, el caudillo federal de La Rioja. Por eso, cuando Facundo Quiroga fue asesinado en Barranca Yaco, el "Manco" Paz temió seriamente por su vida. López, por el contrario, respetó al cautivo aunque éste ya no fuera de utilidad para sus tejemanejes; eso sí, lo envió –con mujer embarazada y pertenencias– a continuar el encierro forzado en la localidad bonaerense de Luján, donde quedó bajo la custodia de Rosas. Allí habría de permanecer recluido cinco años más hasta que, habiendo sido autorizado a residir en la ciudad de Buenos Aires, un día se fugó al Uruguay.

Cosas del amor, de las grandezas y miserias humanas, de las intrigas políticas, de los avatares de la vida y de la crudeza de la muerte en tiempos duros, feroces y contradictorios, en tiempos de sangre nativa derramada a raudales.